El día 1 de Mayo, mientras la cabalgata de carrozas desfilaba por el Paseo de la Victoria en la batalla de las flores, el equipo Infantil A de la Palomera se enfrentaba al de Priego de Córdoba, teniendo por árbitro a D. Pedro Rodríguez Jiménez. Desde el inicio, ambos equipos han salido a jugar y a ganar, con juego limpio, con lucha, con corazón, con respeto, con sangre en las venas y sobre todo con humildad. Un arbitraje muy decente desde el inicio, pero llegado el minuto 85, el propio árbitro ordena que se paralice el reloj del club, ya que, según él, "¡el tiempo desde ahora lo controlo yo!". Ganando el equipo de la Palomera con la diferencia de un gol, el Sr.Árbitro, no ve un penalti, no ve una falta grave que casi le quitan la cara a un jugador de una patada, la obstrucción al portero..., y gracias a esa ceguera, el equipo de Priego mete dos goles, poniéndose por delante al final del partido. Un arbitraje que era correcto desde sus inicios, se truncó sin razón y sin sentido, reconocido incluso hasta por los jugadores del equipo contrario, por los padres de todos y cada uno de los niños que jugaban en ese terreno de juego, por el Sr Delegado, ambos entrenadores... Un descuento de cuatro minutos, manifestado por el colegiado, se convirtió en seis. Lo único que hizo el árbitro con su actitud ha sido fomentar lo que ninguno de nosotros le enseñamos a nuestros hijos. Con la actitud de esos niños, como dijo Dani, podríamos estar entre los primeros, independientemente de si se gana o se pierde, se trata de la actitud, respeto, humildad, compañerismo, deportividad... Se han comportado como unos luchadores llenos de sangre en las venas, unos luchadores. Lo importante en el terreno de juego es disfrutar jugando, se trata de niños a los que apoyar, animar... en algo que les gusta como es el fútbol, y mientras están ahí luchando en pro de la deportividad, están fuera de otros lugares, aunque con actitudes como la del colegiado, se le quita a uno las ganas de muchas cosas y entran ganas de otras. Tal y como comentó Rosa, "... mas vale el respeto a los nenes, que es lo que importa", aunque el colegiado no haya entendido la palabra "respeto" en un encuentro entre dos equipos que sí se han respetado con deportividad. Así que en nombre de todos y en el mío propio, os decimos a todos y cada uno de los nenes que estamos muy muy orgullosos de vosotros, por vuestro comportamiento, actitud, respeto, humildad, deportividad, corazón... Intentaron hundir vuestra ilusión, pero todos vimos que, aunque el marcador decía una cosa, la realidad fue otra muy distinta. Basta con manifestar los comentarios tanto de los niños como de sus padres del equipo prieguesense así como los comentarios dejados en la página de Minuto 90. ¡Animo chavales! ¡Valeis mucho tanto como personas como equipo! Y recordar: Lo que pase en el campo de juego, se queda en el campo de juego.
















































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